Reforma integral de vivienda

Una reforma integral cambia la vivienda por dentro: distribución, instalaciones, suelos, paredes, baño y cocina. No es solo pintar y cambiar muebles. El baño y la cocina también pueden encargarse por separado o solo la cocina; aquí entran cuando figuran en el mismo presupuesto. En la visita se miden las estancias, se localiza cuadro y bajante, y se anota la salida de escombros y si un tabique es de carga. Un responsable de obra encadena los gremios y es el interlocutor durante el trabajo. Lo que no esté en una partida no se hace.

Obras realizadas

Salón de reforma integral con sofá beige, mesa de madera y luz natural.
Pasillo de reforma integral con suelo de lama clara y comedor al fondo.
Foto de archivo. Vivienda a medias: puertas protegidas con plástico y pasillo con materiales de obra.
Foto de archivo. Reforma a medias: montantes de madera vistos, pasillo y puerta antigua todavía en pie.

Qué entra

  • derribo de lo que no se queda y retirada de escombros
  • tabiques nuevos, y si hay que tirar uno existente en la visita se comprueba si es de carga
  • fontanería, con tomas de agua y desagües del baño y la cocina
  • electricidad, con cuadro, circuitos y puntos de luz
  • alicatado del baño y la cocina
  • suelos del resto de la vivienda
  • pintura
  • baño y cocina si están en el encargo

Orden de la obra

La secuencia evita que un gremio estropee el trabajo del anterior. Primero se protege el portal y lo que se conserva. Después, derribo y escombros. Con la vivienda abierta van agua y electricidad. Luego tabiques, alicatados y suelos. Muebles de cocina, sanitarios y pintura, al final.

  1. protección y derribo
  2. instalaciones
  3. tabiques, alicatados y suelos
  4. muebles de cocina, sanitarios y pintura

Quién coordina y cómo se informa

En una integral intervienen varios oficios: derribo, fontanería, electricidad, alicatado, suelos, cocina y pintura. Sin un orden y un interlocutor, un gremio pisa el trabajo del anterior. Un responsable de obra fija la secuencia, comprueba que las partidas escritas coinciden con lo medido y te avisa cuando hay que decidir algo (material pendiente, corte de agua o un imprevisto). No se improvisan trabajos fuera del presupuesto: si hace falta algo no previsto, se escribe y se confirma antes.

Convivencia con la obra

Antes de picar se protege el portal, el ascensor si hay y lo que se conserva en la vivienda. La salida de escombros y el horario de la comunidad se anotan en la visita. Habrá polvo, ruido y cortes puntuales de agua o luz; el orden de las partidas intenta dejar baño o cocina operativos solo cuando el alcance lo permite. Si vives en casa, se valora qué zonas se pueden usar por fases. Si la vivienda está vacía, el ritmo suele ser más simple. Nada de eso cambia el alcance: solo organiza el día a día de la obra.

Qué se decide en la visita

Sin visita no hay presupuesto cerrado. Se decide qué estancias entran, si se abre la cocina al salón, si el baño cambia de sitio y si algún tabique puede tirarse. Se mira acceso, bajante y cuadro. Si la comunidad pide proteger el portal o tiene horario de obras, se anota. Lo no visto no se presupuesta como hecho.

Materiales: qué se elige antes de picar

Antes de abrir paredes se cierran suelo, alicatado de baño y cocina, sanitarios, grifería y, si van en el encargo, los muebles de cocina. Si eliges después de picar, la obra se para o se escribe una partida nueva. Electrodomésticos, ventanas y puertas de paso solo se tocan si figuran por escrito.

Plazos orientativos

Una reforma integral dura más que un baño o una cocina sueltos: más gremios, más escombros y más dependencias. El ritmo depende del tamaño, de si cambia la distribución, del acceso y de cuándo llegan los materiales. No prometemos fecha fija sin medir. El presupuesto da orden de trabajo y ventana orientativa; un imprevisto al picar se confirma como partida nueva.

Licencia

Según el alcance, suele aplicar comunicación previa, obra menor u obra mayor. El tipo concreto se confirma con el ayuntamiento de cada ciudad tras medir la obra: no se asume por el nombre del encargo. En Sant Boi, Viladecans, Castelldefels y El Prat se revisa con lo medido (tabiques, cambio de baño o cocina, fachada o cubierta). El presupuesto indica si la gestión municipal entra o la tramita el cliente.

Qué marcar en el formulario

En presupuesto elige ciudad y tipo «Reforma integral». Basta una cifra aproximada de metros. En «Qué hay que hacer» indica estancias, si abres cocina al salón, si baño o cocina cambian de sitio, y si hay ascensor. Anota también si vives en la casa o está vacía.

Dónde

Trabajamos en Sant Boi, Viladecans, Castelldefels y El Prat de Llobregat.

¿Se puede vivir en casa durante una reforma integral?

Depende de cuántas estancias entren y de si baño y cocina quedan operativos por fases. En muchas integrales la vivienda queda inhabitable una temporada. Si solo se reforma una parte, a veces se puede dormir en otra zona. Se valora en la visita; no se da por hecho.

¿Tirar un tabique entra siempre en el precio?

Solo si está medido y escrito. En la visita se comprueba si es de carga. Si lo es, no se tira sin solución técnica anotada. Si no lo es, la partida de derribo y la de tabique nuevo quedan cerradas. Sin esa comprobación no hay precio de derribo cerrado.

¿La pintura y los suelos van siempre incluidos?

Van incluidos cuando figuran en las partidas del presupuesto. Si el encargo es solo de baño y cocina, el suelo del pasillo o la pintura del salón no se hacen por defecto. Cada superficie se marca como incluida o no incluida antes de empezar.

¿Qué pasa si al picar sale algo que no se veía?

No se mete en el precio ya dado. Se escribe una partida nueva (por ejemplo, tubería en mal estado o refuerzo) y se confirma contigo antes de hacerla. Si no se confirma, no se ejecuta.

Presupuesto

Visitamos, medimos y entregamos el presupuesto por partidas. Sin ver la vivienda no hay cifra. Si al picar sale algo no previsto, se escribe una partida nueva y se confirma antes de hacerla.

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