Reforma de cocina

Medimos los paramentos, la ventana, la altura libre, la toma de agua, el desagüe y la salida de humos. Si hay gas, se anota la toma. Con eso se cierra la distribución antes de picar: en línea, en L o con península. Una isla solo si queda paso libre por los dos lados. El presupuesto separa la obra del mobiliario para que quede claro qué pica el albañil y qué llega del taller de muebles. Si la cocina forma parte de una reforma integral, el resto de estancias solo se toca si figura en el mismo documento.

Obras realizadas

Cocina con muebles blancos, encimera de granito gris y fregadero bajo ventana.
Cocina reformada con placa vitrocerámica, campana blanca y alicatado claro.
Foto de archivo. Cocina antes de reformar: muebles blancos, encimera oscura y ventana centrada. Es la misma estancia que la imagen de al lado.
Foto de archivo. La misma cocina después: muebles de madera oscura, encimera clara, nevera de acero y suelo gris.
Foto de archivo. Cocina con muebles de roble, isla de mármol blanco y taburetes.
Foto de archivo. Cocina a medias: paredes enlucidas, alicatado a medio colocar y escalera en el centro.

Fases de la obra de cocina

Primero se vacía y se protege el paso. Se retiran muebles viejos y alicatado. Después, agua, desagüe, luz y, si toca, gas o su anulación. Con instalaciones vistas se alicata y, si entra, el suelo. Muebles, encimera, fregadero, grifo, placa y campana van cuando la obra húmeda ha terminado. Electrodomésticos al final, o hueco preparado si los aportas tú.

  1. vaciado y picado
  2. agua, desagüe, luz y gas
  3. alicatado y suelo
  4. muebles, encimera y electrodomésticos

Obra y muebles, por separado

La partida de obra incluye quitar el alicatado, preparar agua y desagüe, enchufes y luz, alicatado nuevo y, si toca, el suelo. La de mobiliario incluye muebles bajos y altos, encimera, fregadero, grifo, placa y campana. Los electrodomésticos van aparte, con marca o con hueco para el que ya tienes.

Agua, luz y gas

Si el fregadero cambia de pared, el desagüe se mueve antes de cerrar el mueble. Si se pasa de gas a inducción, se anula la toma y queda anotado. Si el gas se mantiene, no se desplaza sin partida. Los circuitos de horno, placa y lavavajillas van donde diga el plano de muebles.

Qué se decide en la visita

Se miden paredes, huecos y altura libre. Se mira ventana, salida de humos y desagüe. Se cierra la distribución: línea, L, península o isla solo si el paso lo permite. Se anota si se abre al salón y si nevera u horno cambian de sitio. Sin ese croquis no se pide el mobiliario ni se pica.

Distribución: qué encaja de verdad

La distribución se elige por el uso diario, no por una foto. En línea suele bastar en cocinas estrechas. En L aprovecha una esquina y gana encimera. En U suma almacenaje si el ancho lo permite sin estrechar el paso. La península o la isla solo entran cuando queda hueco para abrir cajones, horno y nevera sin chocar. Si se abre al salón, se mira el tabique (si es de carga o no), el suelo continuo y dónde queda la campana. Todo eso se cierra en el croquis de la visita.

Luz, enchufes y campana

Antes de cerrar paredes se marcan los puntos de luz y los enchufes: zona de trabajo bajo mueble alto, horno, lavavajillas, nevera y rincones de pequeños electrodomésticos. Una sola luz de techo no basta si la encimera queda en sombra. La campana necesita salida de humos usable o, si no hay conducto, una solución anotada en partida; no se improvisa el día del montaje. Si aportas tú los electrodomésticos, los huecos y las tomas se preparan a esas medidas.

Materiales: qué cerrar antes de picar

Antes de abrir se eligen alicatado, suelo si entra, muebles, encimera, fregadero, grifo, placa y campana. Las medidas del mobiliario dependen de esos modelos. Si cambias después, puede no coincidir el canto o el taladro. Sin partida, los electrodomésticos no se compran.

Qué no entra si no está escrito

No entran por defecto mesa, sillas, pintura del salón ni ventanas. Tampoco la tasa municipal ni abrir un tabique de carga sin partida. Si la cocina va en una reforma integral, el resto de estancias solo se toca si figura en el mismo presupuesto.

Plazos orientativos

Una cocina sola suele ser más corta que una integral. El cuello de botella suele ser la llegada de muebles y encimera, no solo el picado. El ritmo depende de si se mueve el fregadero, del gas, del acceso y de si la casa sigue en uso. Sin medir no hay duración fija. El presupuesto da fases y ventana orientativa; un imprevisto al abrir se confirma como partida nueva.

Qué marcar en el formulario

En presupuesto elige «Reforma de cocina» y la ciudad. Indica si cambias la distribución, gas o inducción, si el fregadero se mueve y si los muebles van incluidos o solo la obra. Anota si se abre al salón y si aportas los electrodomésticos.

¿Se puede poner una isla en cualquier cocina?

No. Hace falta paso libre por los lados y espacio para abrir cajones y electrodomésticos. Si no cabe, se valora una península o una L. La isla no se dibuja en el presupuesto sin haber medido el paso.

¿Pasar de gas a inducción entra solo?

Entra si está escrito: anulación de la toma de gas, nuevo circuito eléctrico y hueco de la placa. Si el gas se mantiene, no se toca sin partida. Cualquier gestión extra con la compañía de suministro solo se hace si figura en el presupuesto.

¿Por qué separáis obra y mobiliario?

Porque son partidas distintas: una es albañilería e instalaciones; la otra, fabricación y montaje de muebles. Separarlas evita que un cambio de encimera se confunda con un cambio de fontanería. Cada una se confirma por su lado.

¿Mover el fregadero de pared encarece la obra?

Suele añadir fontanería y, a veces, desagüe nuevo antes de cerrar el mueble. No se da un suplemento genérico: se mide en la visita y se escribe como partida. Si el fregadero se queda donde está, esa partida no aparece.

Dónde

La cocina se hace en Sant Boi, Viladecans, Castelldefels y El Prat de Llobregat. No damos un precio sin verla. El presupuesto separa la obra del mobiliario.

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